Caramelo Blando de Vainilla y Flor de Sal

El caramelo blando de vainilla y flor de sal, creación del pastry chef Javier Guillén, es una auténtica joya para los amantes de los sabores intensos y las texturas sedosas. En esta receta, la combinación de gelatina en polvo y lecitina de soja juega un papel fundamental: la gelatina aporta elasticidad y suavidad, mientras que la lecitina actúa como emulsionante, mejorando la estabilidad entre la grasa y el agua para lograr un caramelo perfectamente homogéneo y fundente.

Lo fascinante de este caramelo es su versatilidad. Puede convertirse en el corazón cremoso de un bombón, en un topping irresistible para helados, en el relleno de una tartaleta o incluso en un toque sofisticado para postres de restaurante. Su equilibrio entre dulzor, notas aromáticas de vainilla y el contraste sutil de la flor de sal lo hacen ideal tanto para la heladería, como para la pastelería y la restauración de alto nivel.

Caramelo Blando de Vainilla y Flor de Sal

Ingredientes

Elaboración

  • Caramelo blando de vainilla y flor de sal

    1. Calentar la nata, la glucosa, la lecitina e infusionar la vainilla.
    2. Realizar un caramelo en seco con el azúcar.
    3. Descocer este caramelo en varias veces con la mantequilla salada.
    4. Añadir la mezcla caliente, nata y glucosa, después la gelatina hidratada y cocer de nuevo la masa obtenida a 105 ºC.
    5. Verter y reservar en la nevera.
    6. Utilizar con la manga con boquilla.

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