La espuma de vainilla a base de agua es una de esas recetas que sorprenden por su sencillez aparente y su sofisticación técnica. Perfecta para la alta restauración, esta preparación permite ofrecer una textura aérea y un sabor puro a vainilla, sin recurrir a lácteos ni grasas añadidas.
Es ideal para acompañar postres ligeros, frutas frescas o incluso para aportar un toque aromático en platos salados creativos.
El secreto de esta espuma reside en el uso del texturizante Proespuma caliente, un texturizante diseñado para crear espumas estables y ligeras, incluso partiendo de bases acuosas. Gracias a su capacidad de retener aire y formar una estructura homogénea, Proespuma caliente permite obtener una espuma con cuerpo, pero extremadamente delicada al paladar.
Un punto clave en la elaboración es la temperatura: es imprescindible llevar la mezcla a 80 °C antes de cargarla en el sifón. Este paso asegura que el texturizante active todo su potencial y que la espuma adquiera la textura deseada. Sin embargo, es fundamental tener mucho cuidado al manipular el sifón con mezclas calientes: siempre utiliza guantes y sigue las recomendaciones de seguridad para evitar accidentes.
El resultado es una espuma de vainilla etérea, aromática y versátil, perfecta para dar un toque de distinción
938 666 094
sosa@sosa.cat