Espuma de Vainilla Base Agua

La espuma de vainilla a base de agua es una de esas recetas que sorprenden por su sencillez aparente y su sofisticación técnica. Perfecta para la alta restauración, esta preparación permite ofrecer una textura aérea y un sabor puro a vainilla, sin recurrir a lácteos ni grasas añadidas.

Es ideal para acompañar postres ligeros, frutas frescas o incluso para aportar un toque aromático en platos salados creativos.

El secreto de esta espuma reside en el uso del texturizante Proespuma caliente, un texturizante diseñado para crear espumas estables y ligeras, incluso partiendo de bases acuosas. Gracias a su capacidad de retener aire y formar una estructura homogénea, Proespuma caliente permite obtener una espuma con cuerpo, pero extremadamente delicada al paladar.

Un punto clave en la elaboración es la temperatura: es imprescindible llevar la mezcla a 80 °C antes de cargarla en el sifón. Este paso asegura que el texturizante active todo su potencial y que la espuma adquiera la textura deseada. Sin embargo, es fundamental tener mucho cuidado al manipular el sifón con mezclas calientes: siempre utiliza guantes y sigue las recomendaciones de seguridad para evitar accidentes.

El resultado es una espuma de vainilla etérea, aromática y versátil, perfecta para dar un toque de distinción

Espuma de Vainilla Base Agua

Una espuma de vainilla etérea, aromática y versátil.

Ingredientes

Elaboración

  • Espuma de vainilla a base de agua

    1. Mezclar en frío todos los ingredientes.
    2. Calentar el conjunto hasta los 80 ºC y tamizar.
    3. Verter en el sifón y dejar enfriar.
    4. Colocar 2 cartuchos de gas y utilizar unos instantes después.

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